Que duda cabe que las nuevas tecnologías nos han cambiado la vida. En todos los aspectos: social, laboral, económico… Hace unas décadas ni siquiera existía Internet, pero hoy en día es impensable trabajar si nuestro ordenador no está conectado o resulta que por las incógnitas de la tecnología se “cae” nuestro servidor.
Ni siquiera ya es novedad el hecho de que el trabajo ya no sea concebido como un lugar físico, sino como una actividad que perfectamente puede desarrollarse incluso desde nuestro propio hogar. No existen fronteras. También las nuevas tecnologías son las responsables de la globalización, para bien y para mal.
Los grandes avances ya no nos permiten valorar los pequeños detalles a los que nos hemos habituado, pero resulta que “antes nadie tenía mando a distancia en la televisión y ahora es posible enviar órdenes a todos los electrodomésticos de nuestro hogar desde un dispositivo móvil, incluso desde cualquier parte del mundo”. De esto sabe mucho Antonio Núñez, experto en domótica y responsable de la empresa HomeFutura.
Por ejemplo, “es posible regular la intensidad de todas las luces que están a menos de tres metros de distancia de las ventanas, de manera que haya una regulación constante de la luz, dando mayor o menor intensidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario